Aunque parezca que la complejidad de un proyecto de gestión del conocimiento reside en los sistemas tecnológicos, sólo hay algo que pueda hacerlo más fácil o difícil, LAS PERSONAS.
El conocimiento, el aprendizaje, las experiencias… no se pueden separar de las personas. Son las personas las que dan lugar a ese conjunto de saberes, y dado que el conocimiento se produce en la mente de las personas, hagámoslo posible:
- Procuremos una buena actitud para la búsqueda. Motivemos hacia el descubrimiento, a la experimentación y a la reflexión. Creemos un clima de confianza entre las personas para el intercambio de ideas.
- Estimulemos los comportamientos relacionados con la generación o transmisión de conocimientos.
- Creemos un contexto en el que el “conocimiento” se maneje a diario; que nuestros colaboradores puedan manejar y obtener información, buscar datos y ver las posibilidades que ofrece.
- Hagamos notar la relación entre la generación de ideas y transmisión de conocimientos y su utilidad.
- Observemos, descubramos, premiemos y demos autonomía a las personas con capacidad y habilidad en la generación de ideas. Serán motores del cambio y promotores del nuevo proyecto.
Y… procurando no repetirme, sabemos que un proyecto de Gestión del Conocimiento supone un cambio, tengamos en cuenta unas REGLAS BÁSICAS sobre este aspecto:
- Impliquemos desde el primer momento a los destinatarios.
- Hagamos ver las mejoras que supondrá el cambio.
- Modifiquemos los procesos necesarios formando a los usuarios y buscando mejoras.
- Personalicemos los cambios según áreas, departamentos, etc.
- La dirección debe estar altamente motivada y ser ejemplo para los demás.
Sin duda, en cualquier proyecto de cambio se presupone una pequeña crisis inicial, pero, esto será temporal. Después de la tempestad viene la calma y ésta es mucho más agradable. Si tenemos en cuenta a las personas y diseñamos un buen proyecto, no cabe duda que no nos arrepentiremos, ya que el proyecto dará sus frutos. Lo andado, ya está andado… sigamos hacia adelante para llegar lejos.
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En la actualidad, y debido a la cantidad de cambios que se producen en las organizaciones, los altos niveles de rotación y al mercado en sí, se hace más evidente que nunca la necesidad de concienciar a los trabajadores, a los líderes de equipo, a los directivos… de la necesidad de hacer políticas de Gestión del Conocimiento que ayuden a organizar, orientar y dirigir el conocimiento de la organización hacia el crecimiento.
Creo que aún no muchas organizaciones tienen claro la necesidad de transmitir unos valores a sus colaboradores. ¿Por qué es tan costoso transmitir la importancia de los valores?, ¿por qué, en la mayoría de las empresas no se dedica tiempo a esto?
Como comenté anteriormente, los cambios producen comunmente una resistencia. Dicha resistencia se verá mermada si tenemos en cuenta una serie de factores que van a influir en el buen acogimiento de las nuevas propuestas.